Perros de Asistencia

Un perro de asistencia es un perro que realiza pequeñas acciones que sirven de ayuda a personas que tienen algún tipo de discapacidad. Un perro de asistencia puede cumplir múltiples funciones: como perro guía para asistir a personas con discapacidad visual; como perro de servicio para asistir a personas con alguna discapacidad de causa física con problemas de movimiento fuerza o resistencia; como perro de señal destinado a asistir a personas con discapacidad auditiva y como perro de respuesta para alertar sobre episodios de crisis sufridos por una persona con algún mal crónico (por ejemplo ataques de epilepsia).
Todas las personas con discapacidad tienen derecho a ser acompañadas permanentemente por un perro de asistencia.
El animal debe recibir entrenamiento específico por parte de personas o instituciones especializadas y reconocidas legalmente. Estas entidades incluso podrán seleccionar y criar perros con el objetivo particular de servir de animales de asistencia.
Para identificar un perro de asistencia el animal debe llevar en todo momento un arnés o peto de cualquier color entregado por la entidad que lo entrenó. Además debe portar un distintivo oficial que puede ser una medalla que penda del collar o un parche adherido al peto o arnés que tenga la Cruz de Malta en celeste y amarillo con la leyenda "Perro de Asistencia".
Los perros de asistencia pueden ingresar a todo edificio construcción infraestructura o espacio de uso público ya sea de propiedad privada o pública cuyo uso implique la concurrencia de público (por ejemplo edificios fiscales hospitales establecimientos educacionales espacios recreativos centros comerciales etc.). Cualquier medio de transporte de pasajeros público o privado gratuito o pagado individual o colectivo terrestre o marítimo que preste servicios en territorio español. No se puede cobrar por el acceso del animal a estos vehículos.
El usuario del animal debe encargarse de asegurar una sana convivencia y evitar disturbios o molestias a las demás personas. Debe mantenerlo controlado con sus elementos de sujeción (como correas) tener visible su identificación velar por su higiene responsabilizarse de su salud y utilizarlo en las funciones para las que fue entrenado.
El usuario no podrá emplear a su perro si está enfermo muestra un comportamiento agresivo o en general cuando represente un riesgo evidente para las personas.
También debe llevarlo cada año a una fiscalización que realice la entidad que entrenó al perro.
Comentarios (0)