Cómo lavar correctamente a tu perro

Ya hemos hablado en otra sección de la frecuencia de lavado de nuestro perro. Hablaremos aquí de los pasos a seguir para su correcto lavado. Antes de bañar a nuestro perro, primero deberemos cepillarlo correctamente, quitando en la medida de lo posible cualquier cuerpo extraño (hojas secas, etc.) y deshaciendo los nudos del pelaje. A continuación, empezaremos por mojar las distintas partes del cuerpo de nuestro perro, empezando por las extremidades (patas y cola) y dejando el rostro para el final. Luego, enjabonar primero estas primeras partes mojadas, siendo muy cuidadoso para que no entre ni agua ni champú en los ojos ni en los oídos del perro. Una vez finalizado el enjabonado, procederemos a enjuagar repetidas veces las distintas partes de nuestra mascota, insistiendo en aquellas partes más recónditas como la entrepierna o la barriga del perro. En esa etapa, hay que ser muy meticuloso y enjuagar bien todas las partes del cuerpo del animal hasta que no quede ningún resto de champú. Cuando hayamos terminado, sólo nos quedará secar a nuestro perro, envolviéndolo primero en una toalla para absorber el exceso de agua, y a continuación con un secador de pelo (asegúrate de que la temperatura no sea muy caliente y no lo acerques en exceso del perro) hasta que tu mascota esté completamente seca y limpia.
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