Madrid.- El alimoche o buitre egipcio, que colonizó Canarias hace unos 2.500 años, coincidiendo con la colonización humana del archipiélago, tiene cualidades físicas superiores a las de sus semejantes en la Península Ibérica, ya que son un 16 por ciento más pesados, y su tamaño es un 3 por ciento mayor.
Así se desprende de una investigación del CSIC, publicada en el último número de la revista BMC Evolutionary Biology, en donde se muestra cómo los asentamientos humanos también pueden favorecer el fortalecimiento, diversificación y expansión de determinadas especies.
El trabajo compara datos de 242 alimoches (Neophron percnopterus) de la isla canaria de Fuerteventura con otros 143 ejemplares de estos carroñeros nativos de distintos puntos de la Península.
La llegada al archipiélago canario de las primeras poblaciones de bereberes procedentes del norte de África junto con sus rebaños de cabras incrementó las fuentes de alimento en la zona.
Ello no sólo facilitó la colonización del alimoche, una especie en peligro de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, sino que además propició su expansión.
"La actividad humana puede provocar la evolución divergente de una especie en una escala de tiempo relativamente breve", explica una de las responsables de la investigación, la científica Rosa Agudo.
Antes de la llegada de los colonos, Canarias sólo ofrecía a los carroñeros los restos de roedores, aves y algunas especies marinas.
La ausencia de grandes mamíferos terrestres y animales domésticos explicaría el hecho de que el buitre egipcio no se interesara por Canarias con anterioridad a la colonización del territorio.

Nació un perro cruza con puerco espín. En la naturaleza numerosas veces hemos visto casos de animales nacidos de padres de distintas especies, pero creo que hasta el día de hoy nada tan extraño como el perro cruza con puerco espín que acaba de llegar al mundo en Súzdal, Rusia.
Se trata de un can con apariencia muy particular, y características similares a las de un puerco espín: aunque su mamá -que es una perrita callejera- tiene pelaje muy suave y porte delgado, su cría tiene el cuerpo bastante más redondeado y púas en lugar de pelos.
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Hace ya unos meses, lafamiliade la pequeña Svetlana Pavlova venía notando que el pequeño puerco espín que le habían regalado unos tíos para su cumpleaños entabló amistad con una perra del vecindario, a tal punto que ambos animales se hicieron inseparables.
Pasaron los meses y la perrita apareció preñada, pero nadie se asustó porque no se podría imaginar que el papá de su cría no era un can como ella. Hoy el pequeño Vladimir -así bautizaron al perro cruza con puerco espín- tiene tan sólo veinte días, y está bajo el cuidado de un grupo de veterinarios atentos ante cualquier alteración en su salud.
Aún no se han divulgado fotografías de Vladimir, quizá dentro de unos días, pero no hoy que es 28 de diciembre… ¡Feliz día de los Inocentes!